A la
comunidad:
El terremoto Mw=8.8 del 27 de febrero de 2010 corresponde a
un evento sísmico mayor dentro de los eventos históricos del planeta. El área de
ruptura ubicada aproximadamente entre Concepción y Matanzas es cercana a los
20,000 km cuadrados. La población afectada sobrepasa los 8 millones de personas
(50% de la población nacional) y las ciudades corresponden a las más densamente
pobladas del país (Concepción, Talca, Curico, Rancagua, Valparaíso, Viña del
Mar, Santiago, entre otras). En ellas se encuentra la mayoría de nuestros
edificios altos y una cantidad importante de obras críticas como industrias,
puentes, carreteras, hospitales, represas e instalaciones mineras. Por lo
anterior este evento ha sometido a una dura prueba a un universo muy importante
de nuestra infraestructura, la que requiere una evaluación seria y transparente.
Las consecuencias de este evento están siendo evaluadas por
un gran número de especialistas de distintas áreas:
ingenieros estructurales, geotécnicos, sismólogos, arquitectos y académicos.
Estos profesionales se han abocado estas semanas,
y lo continuarán haciendo en las próximas, a evaluar las características de
demandas sísmicas, el daño ocurrido y a entender sus causas. Este proceso por su
magnitud es intensivo y llevará un periodo prudente de tiempo para la
recolección de la información, proceso y generación de conclusiones.
Con gran responsabilidad comunicamos a la población que la
Asociación Chilena de Sismología e Ingeniería Antisísmica, que agrupa a
científicos y profesionales dedicados al tema en el país, está apoyando
activamente a la comunidad en estos tiempos de emergencia y ayudando a evaluar
en detalle los daños.
Los trabajos que nuestra Asociación está desarrollando para
entender lo ocurrido y generar información científica y veraz para la
recuperación de la zona afectada son los siguientes:
-
Procesar los registros de movimiento fuerte obtenidos por
las escasas redes universitarias de acelerógrafos existentes, que son
indispensables para esta evaluación.
-
Estudiar las demandas sísmicas que generó este terremoto.
-
Evaluar los daños en estructuras diseñadas con las
normativas vigentes de diseño sismorresistente.
-
Entender las causas del buen o mal desempeño de las
estructuras evaluadas.
-
Identificar las falencias que generaron los daños, sean
estos graves, medios o leves.
-
Evaluar si los objetivos normativos se han cumplido o se
requiere modificar los requisitos de diseño.
-
Entregar a la comunidad documentos técnicos periódicos
que permitan tener claridad de lo observado.
-
Emitir un documento consolidado de la experiencia
observada para apoyar el desarrollo futuro y sustentable de nuestra
infraestructura
-
Continuar con el desarrollo y avance permanente de
nuestra normativa de diseño sísmico nacional.
La Universidad de Chile ha informado que ha estado poniendo
a disposición los resultados de sus registros sísmicos de aceleración y espera
que toda la información esté procesada y disponible a fines de Marzo.
Gran parte de la información y conclusiones obtenidas de
este terremoto serán presentadas en una sesión especial del X Congreso Chileno
de Sismología e Ingeniería Sísmica que se realiza solo cada 4 años y que con
mucha antelación estaba fijado para Mayo del presente año.
Desde ya, estamos concentrando nuestros esfuerzos en
cumplir con estos pasos y obtener de esta catástrofe nacional lecciones que nos
permitan minimizar los efectos de futuros terremotos.
Asociación Chilena
de Sismología e Ingeniería Antisísmica (ACHISINA)
Grupo Desarrollo
Normativo